¿Vale lo mismo mi móvil cuando tiene un año de uso? Así se calcula el valor residual de un bien

Cualquier producto que compremos, especialmente los dispositivos electrónicos,  pierde valor desde ese mismo momento. Y no solo por el uso; el propio paso del tiempo y la aparición de nuevos modelos en el mercado, que en muchas ocasiones incorporan más prestaciones y una mejor tecnología, provocan un envejecimiento acelerado de nuestros dispositivos.

Un coche o un móvil. No importa de qué estemos hablando. La realidad es que todo pierde valor con el paso del tiempo, sin esperar siquiera a que lo hayamos utilizado todo lo que deberíamos. La cuestión es saber cuánto, y cómo podemos evitar al máximo su devaluación.

Qué es el valor residual

Para comprender mejor cómo se devalúa un bien, tenemos que hablar del valor residual, que no es más que el valor que tendrá después de haberlo usado durante un periodo de tiempo determinado. Dicho de otro modo, el valor residual es, ni más ni menos, el importe por el que podríamos vender un producto al final de su vida útil o cuando nosotros decidamos que ya no nos sirven. 

Por esa razón, puede ser interesante que, a la hora de adquirir un determinado bien, ya sea un móvil o un coche, tengamos en cuenta cuál puede ser su valor residual con un fin muy concreto: ahorrar.

Cómo podemos calcular el valor residual de un bien

Establecer cuál será el precio del bien cuando decidamos venderlo en el mercado de segunda mano puede convertirse en una tarea realmente complicada. 

Habrá que considerar, en primer lugar, cuál es el bien en sí mismo, es decir, el valor de la marca. Huelga decir que un iPhone o un Ferrari no se devalúan igual que un Seat o un HTC, por poner ejemplos concretos. 

Además, para determinar cuál es ese valor, entran en juego otros muchos factores como el estado en que se encuentra el bien, su antigüedad o la demanda que ese bien tiene en el mercado en la actualidad, que no tiene por qué coincidir con la demanda que tuvo en el momento en el que lo compramos. Como norma general, además, cuantas más veces pueda ser utilizado, mayor será su valor residual.

¿Quién le pone precio a mi smartphone?

En el caso concreto de los móviles, existen muchas cadenas y tiendas de compraventa que ofrecen por ellos un precio que consideran adecuado en función de su estado actual. En algunas páginas web de operadoras y cadenas especializadas en telefonía, ponen a nuestra disposición un simulador para que podamos hacer un cálculo rápido de lo que podrían ofrecernos por nuestro smartphone usado. 

Esta valoración se realiza en función del modelo, de su antigüedad y del estado en que se encuentre, si incluye batería y si no tiene daños importantes en la pantalla. Por un Samsung A3, por ejemplo, cuyo  coste es de unos 180 euros, podrían ofrecernos 48 euros después de dos años de uso. Por un iPhone 6 de 16gb, cuyo coste es de 600 euros, nos darían 248 euros después del mismo tiempo de disfrute. 

Como en todo, hay excepciones. No todos los bienes pierden valor con el paso del tiempo y su uso, ni siquiera con la aparición de nuevos avances. Este es el caso de las antigüedades, las obras de arte o las joyas y, por supuesto, los edificios y algunos terrenos. 

Algunos productos antiguos, incluso, se han revalorizado, a pesar de que sus hermanos pequeños sigan perdiendo valor. Este es el caso de algunos vehículos antiguos consideradas auténticas reliquias, como los 600 o el Escarabajo. Para ellos, el valor residual no existe y lo más probable es que sigan revalorizándose con el paso de los años.

En Seguros de Tú a Tú: ¿Deberías cambiar tus electrodomésticos? Calcúlalo con la amortización contable​