Tus empleados también pueden aprender jugando: X beneficios de aplicar la gamificación en tu empresa

​La formación es uno de los elementos más importantes de cualquier organización, ya que contribuye a mejorar la productividad de los trabajadores, su motivación, y ayuda a mejorar los resultados de las empresas. Sin embargo, no siempre es lo más divertido del mundo y muchas veces puede llevarnos más tiempo del previsto. 

Por eso, aplicar la gamificación a la formación de nuestros empleados puede ser una idea muy buena para salvar estos obstáculos. Las empresas lo tienen claro: en 2017, esta técnica aumentó un 18% entre las empresas españolas. Más allá de los juegos empleados, que pueden ser muchos y muy variados, existen ventajas y beneficios de la gamificación en la formación de nuestra empresa que no deberíamos obviar.

Enganchar de forma fácil y rápida

El primer beneficio de la gamificación es la posibilidad de que el empleado consiga adoptar la formación como parte de su día a día sin dificultad, y que esté aprendiendo sin casi darse cuenta. Ahora bien, es necesario que los juegos tengan relación con el contenido que es objeto de enseñanza y que, por supuesto, sean interactivos. 

Fomentar la creatividad de los empleados

Gamificación es sinónimo de creatividad. Los responsables de crear estos juegos han de tener una mente creativa para que la formación sirva para su fin, lo que tiene repercusiones positivas en sus empleados a este nivel. No en vano, existen empresas reconocidas, como Google, que dedican gran parte de la jornada laboral de sus empleados a fomentar la creatividad mediante actividades de carácter lúdico donde se fomenta la participación de los trabajadores.

Aumentar la productividad y la motivación

Es la verdadera razón de ser de este tipo de iniciativas. La posibilidad de mejorar la productividad y la motivación de los trabajadores es un motivo de peso para aplicar técnicas de gamificación en la empresa. De hecho, en muchos casos, la gamificación utiliza un sistema de logros y recompensas que fomenta la competencia sana dentro de la empresa, lo que puede tener beneficios a largo plazo en el seno de la organización.

Mejorar los procesos de comunicación

Los juegos que sirven de base para mejorar la formación entre los empleados son normalmente colaborativos y fomentan las dinámicas de grupo. Al mismo tiempo, las técnicas de gamificación que estén bien implementadas requieren de un feedback continuo entre los diseñadores de estos juegos y los empleados. Todo ello, en conjunto, sirve para mejorar los procesos de comunicación, tanto a nivel horizontal, entre los empleados, como a nivel vertical, entre los departamentos de la empresa.

Trasmite imagen de marca

Normalmente, asociamos la marca con la imagen que tienen las personas externas sobre nuestra empresa. Sin embargo, a veces se descuida la imagen que tienen los empleados de la gestión y administración de la empresa, y ellos son los primeros que tienen que promocionar los productos y servicios que se comercializa la organización. 

La gamificación transmite imagen de marca a los trabajadores. Además, actúa como herramienta de comunicación interna para seducir a candidatos potenciales que quieran formar parte de la organización para reforzar el papel de la plantilla. Mediante las dinámicas de juego facilitamos la comunicación y es más fácil transmitir y explicar las características del sector al que pertenece nuestra organización, sus dificultades y su potencial como empresa.