Siete métodos de ahorro para Navidad que quizá nunca te hubieses planteado

Estamos en plena Navidad y es época, entre otras muchas cosas, de compras. Los regalos de Navidad, las cenas (tanto familiares como de amigos y de empresa), la decoración, el mantenimiento del calor en nuestro hogar e, incluso, la compra de la lotería por si toca, son, en muchos casos, compromisos ineludibles para nuestro bolsillo. Ahora, una vez pasada la cena de nochebuena y el día de Navidad, toca poner el foco en los preparativos de fin de año y el día de regalos por excelencia: Reyes.

Por esta razón, es importante evit​​​​​ar que tant​​o gasto se nos vaya de las manos para que la temida cuesta de enero no tenga tanta incidencia sobre nuestro bolsillo. Podemos llevar a cabo una serie de técnicas que nos permitirán gestionar de una forma mucho más eficiente y que ya hemos analizado en este mismo blog. Siete métodos de ahorro para diferentes tipos de necesidades, pero todas ellas con un único objetivo: el ahorro.

​El método KISS

"​Keep it simple, Stupid" o, en castellano, "Hazlo simple, estúpido" promueve la simplicidad de las cosas, una de las claves de cualquier ahorrador. En Navidad, esta máxima tiene más vigencia que nunca. ¿Quieres controlar tus pagos?, pues utiliza una sola tarjeta de crédito; ¿Quieres no gastar más de lo necesario? Pues haz las compras en el mismo día, porque si lo dejas para días diferentes perderás la noción de lo que llevas gastado.

La regla de los diez segundos

Todo el año, pero muy especialmente en Navidad, estamos expuestos a una gran cantidad de publicidad que puede provocar que acabemos comprando más cosas de las que realmente necesitamos. La compra impulsiva, en concreto, es uno de los mayores riesgos, máxime cuando las grandes cadenas intentan captar nuestra atención con ofertas y publicidad sugerente. 

Pero, ¿cómo se evita? Muy sencillo (y muy difícil al mismo tiempo); reflexionando sobre esa compra durante el tiempo que dura la respuesta a tres preguntas básicas​, que suele ser de unos diez segundos. Si pasado este tiempo, nuestra cabeza nos dice que no necesitamos lo que tenemos en mente adquirir, lo más razonable es no comprarlo o dejarlo para otro momento.

El método SMART

​Todos nos consideramos como personas inteligentes, pero en esto de ahorrar, no siempre nos comportamos como seres racionales. Si normalmente nos fijamos una meta y ponemos los medios para conseguirla, ¿por qué no hacemos lo mismo cuando queremos ahorrar?

Esto es precisamente lo que propone el método SMART. Aunque sea una tarea que tiene una mayor efectividad si se planifica con tiempo, todavía podemos establecer metas a alcanzar durante el período navideño. Por ejemplo, ¿podría llegar a ahorar la mitad de mi sueldo de este mes al llegar a fin de año?​ Eso sí, la meta depende de las circunstancias personales de cada persona pero, en todo caso, deben ser realistas y alcanzables.

El reto de las 52 semanas

​Si bien este año ya llegamos tarde a este objetivo, el nuevo año es el momento ideal para realizar el reto de las 52 semanas. Si logramos seguirlo a rajatabla, nuestra cuenta corriente aumentará en casi 1.400 euros las próximas Navidades. Un buen pico, especialmente si pensamos en las navidades del año que viene.

Las transferencias automáticas

​Sin ser una técnica de ahorro en sí misma, las transferencias automáticas​ son un medio ideal para constituir un fondo de emergencia ​al que recurrir en caso de que tengamos gastos imprevistos o de una cuantía más elevada de lo normal, como los que se producen en Navidad.

En concreto, si nuestra idea es ahorrar, podemos contratar una cuenta corriente o de ahorro a la que transferir mensualmente fondos desde nuestra cuenta corriente en una cuantía similar cada mes. De esta manera, llegadas las próximas Navidades, nos encontraremos con un gran fondo del que tirar para nuestras próximas compras.

La economía colaborativa

​La economía colaborativa​ ha cambiado la forma en la que nos movemos, en la que viajamos, en la que trabajamos e, incluso, la forma en la que nos prestamos dinero entre nosotros. Todo ello ha supuesto un importante beneficio para nuestro bolsillo e, incluso, para nuestro tiempo.

En Navidad, la economía colaborativa puede suponer un gran ahorro. Ya sea porque hay que desplazarse para vistitar a nuestra familia, porque tenemos que alojarnos en algún lugar para pasar estas navidades o porque queremos presentar una mesa diferente en Navidad, la economía colaborativa nos permitirá no gastar más de lo debido sin necesidad de renunciar a la calidad. 

¿Debo jugar a la lotería?

​Bien sea por tradición, por ilusión o, simplemente, porque el de al lado también lo compra, lo cierto es que la mayoría de españoles acabamos gastando mucho dinero en la compra de lotería de Navidad o en el llamado sorteo de "El Niño". Y sí, es cierto, podemos hacernos ricos invirtiendo muy poco dinero. El problema es que las matemáticas no dicen lo mismo​.

Evidentemente, cada una de estas técnicas tienen repercusiones diferentes y puede no ser útil para todos los bolsillos. En cualquier caso, en principio, son sencillas acciones aptas para todos los públicos y que tienen un objetivo común: ahorrar en estas fiestas.

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