¿Sabes si tienes derecho a una pensión no contributiva? Estos son los principales requisitos

​Las pensiones no contributivas de invalidez o jubilación son prestaciones económicas que quedan reconocidas a aquellos ciudadanos que no dispongan de los recursos de subsistencia que se consideran necesarios, aunque no hayan cotizado para ello. En esta entrada, explicaremos cuáles son los requisitos para acceder a ellas.

Requisitos para acceder a una pensión no contributiva de jubilación

Se exige:

  • Tener más de 65 años.

  • Carecer de rentas suficientes.

  • Residir legalmente en España en la actualidad y durante los dos años anteriores a la solicitud.

  • Haber residido en España durante 10 años desde la edad de 16 años hasta la fecha de la solicitud.

Requisitos para acceder a una pensión no contributiva de invalidez.

En este caso, se exige:
  • Tener más de 18 años y menos de 65.

  • Padecer una enfermedad crónica o discapacidad en un grado superior al 65%.

  • Carecer de rentas o ingresos suficientes.

  • Haber residido legalmente en España, al menos, durante 5 años, de los cuales dos tienen que ser inmediatamente anteriores a la solicitud.

El requisito de carencia de rentas

Se valora que una persona carece de rentas suficientes cuando la suma de todos los ingresos que percibe a lo largo del año es menor a la cuantía de la pensión no contributiva que podría recibir. Esa cifra se fija todos los años en los Presupuestos Generales del Estado.

Sin embargo, el requisito varía si vive con su cónyuge o parientes consanguíneos hasta el segundo grado. En ese caso, el límite se refiere a la suma de los ingresos de todos los miembros del hogar, pero también se eleva un 70% por cada persona que conviva con el solicitante. Y si, entre esas personas con las que convive, alguna de ellas es su padre, su madre o un hijo suyo, el límite se multiplica por 2,5.

Por otro lado, las personas con una enfermedad o discapacidad de más de un 75% que necesiten a otra persona para realizar los actos de la vida diaria, cobrarán un 50% más de lo que les corresponda según sus otras circunstancias.

¿Y si tenemos otros ingresos dentro del límite?

Siempre que no superemos los límites, podemos tener otros ingresos además de la pensión no contributiva. Sin embargo, si esas rentas superan el 35% de la pensión no contributiva, nos reducirán la pensión en una cuantía igual a lo que nos pasemos de ese 35%.

¿Y si superamos el límite por la suma de la pensión no contributiva y los ingresos de las personas que convivimos en el mismo hogar?
Puede que, antes de cobrar la pensión no contributiva, no lleguemos al límite, pero que nos pasásemos una vez cobrada. En ese caso, nos reducirían la pensión, hasta que la suma de ambas cantidades sea igual al límite fijado. No obstante, la reducción tiene un tope. Como mínimo cobraremos un 25% de la cifra que se establece cada año en los presupuestos para las pensiones no contributivas.

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