¿Qué cubre y qué garantías tiene el seguro de vida?

Uno de los productos más populares de las compañías aseguradoras es el seguro de vida. Es un seguro que cubre un riesgo que tarde o temprano acabará sucediendo, dado que si hay algo inevitable en nuestra vida es que, tarde o temprano, dejaremos de estar aquí. El seguro de vida es una ayuda muy importante para aquellas personas que quieren dejar cubiertas las necesidades de su familia u otros beneficiarios si ese momento sucede antes de lo previsto. Además del fallecimiento, el seguro de vida puede cubrir otros riesgos adicionales, como los que te contamos a continuación.

Riesgos y garantías del seguro de vida

Los riesgos cubiertos por un seguro de vida se pueden dividir en dos tipos, en función de lo pactado en la póliza:

  • El riesgo base o principal: es el riesgo de fallecimiento del asegurado por cualquier causa.

  • Los riesgos adicionales: son otros riesgos de incapacidad o fallecimiento por causas especiales, como son el de enfermedad grave, el de incapacidad permanente y/o absoluta  y el de fallecimiento por accidente (accidentes en general, de tráfico, etc.).
Riesgo base o principal de un seguro de vida

El riesgo principal que cubre un seguro de vida es el de fallecimiento por cualquier causa. En realidad, este riesgo puede ser limitado por alguna cláusula de la póliza y hay que leer bien las condiciones para saber si existe alguna exclusión. Por ejemplo, en algunas pólizas puede estar excluido el riesgo de fallecimiento durante la práctica de deportes de riesgo, lo que significa que en caso de fallecer durante la práctica de esquí en alta montaña, por ejemplo, el beneficiario no quedaría cubierto por el seguro.

Además, también pueden existir períodos de carencia para limitar temporalmente la cobertura del seguro. Por ejemplo, es muy típica la carencia por suicidio, que sirve para evitar que una persona que tenga pensado suicidarse contrate previamente un seguro.

Riesgos adicionales de un seguro de vida

Además del riesgo principal, un seguro de vida puede cubrir diversos riesgos adicionales, como alguno de los siguientes:

  • Enfermedad grave: cubre el riesgo de padecer una enfermedad grave, dentro del catálogo de enfermedades recogido dentro de la póliza. Esta cobertura puede quedar anulada al alcanzar el asegurado una edad, momento en el que la probabilidad de padecer una enfermedad de este tipo es más frecuente.

  • Incapacidad temporal o permanente: bien por accidente o enfermedad en el ámbito personal o laboral, algunos seguros de vida ofrecen cobertura adicional para el riesgo de quedar incapacitado para desarrollar una actividad profesional o laboral por culpa de un accidente.
  • Incapacidad o fallecimiento por accidente: otra cobertura adicional que pueden ofrecer los seguros de vida es la de la compensación extra por incapacidad o fallecimiento en caso de accidente, incluyendo el accidente de tráfico. Esta cobertura es especial porque suele ser mayor que la de la garantía principal del seguro, pudiendo llegar a ser el doble o el triple cuando se cumplen unas determinadas condiciones. Por ejemplo, el doble si el asegurado fallece en accidente de tráfico.

De esta manera, un seguro de vida contratado puede tener una estructura de coberturas como la siguiente:

Garantía por fallecimiento por cualquier causa: 250.000 euros (un año de carencia por suicidio y excluido fallecimiento durante la práctica de deportes de riesgo).

Garantía de incapacidad permanente absoluta por cualquier causa: 250.000 euros

Garantías adicionales:

Enfermedad grave: 250.000 euros.

Incapacidad temporal por accidente: 50 euros/día (1.500 euros/mes).

Incapacidad permanente absoluta por accidente: 250.000 euros adicionales a la garantía de incapacidad permanente absoluta por cualquier causa.

Fallecimiento por accidente de tráfico: 250.000 euros adicionales a la garantía de incapacidad permanente absoluta por cualquier causa.

El seguro de vida es un producto muy importante para aquellas personas que quieran vivir con la seguridad de que si un día no pueden ayudar a sus allegados, bien por fallecimiento o por una enfermedad grave o accidente, estos tendrán un soporte económico que les ayudará a salir adelante.

Los riesgos que cubre pueden ser variados, por lo que siempre conviene pensar muy bien a cuales se está expuesto, bien por la actividad profesional, como en el día a día en lo personal, y así dimensionar el seguro en consecuencia. La cobertura básica puede encajar bien, pero siempre conviene pensar en algo más para cubrir otros riesgos importantes.


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