¿Por qué los inversores prefieren los fondos de inversión?

​El avance en las finanzas está propiciando que cada día existan más productos de inversión en los que los ahorradores puedan colocar sus capitales. Los tradicionales depósitos bancarios han dejado paso a otros instrumentos financieros que se han convertido en los preferidos por los inversores.

El ejemplo más paradigmático de este cambio han sido, posiblemente, los fondos de inversión. Cada vez son más los ahorradores que los eligen con el objetivo de obtener un rendimiento por sus ahorros. Sus especiales características les hacen muy atractivos a la hora de escoger entre uno u otro producto y, quizá por este motivo, todavía siguen siendo los reyes entre los productos de ahorro de los hogares españoles.

Los fondos de inversión: ¿qué son y qué características tienen?

Un fondo de inversión es un instrumento de ahorro que reúne a un amplio grupo de personas que quieren invertir su dinero. Existe un equipo gestor profesional que pone en común los capitales y los invierte en aquellos productos que considera adecuados en función de sus análisis sobre los mercados y del riesgo que quieran asumir.

El hecho de poder contar con un capital inicial mayor para colocarlo en varios productos de inversión permite acceder a ciertos productos en condiciones más ventajosas, aprovechando las economías de escala y reduciendo los costes al operar en los mercados de mejor forma que si se invierten los capitales individuales de cada ahorrador por separado.

Además, los fondos de inversión posibilitan la diversificación de las carteras de los inversores; el equipo gestor es un administrador profesional que se encarga de invertir en aquellos activos que considere adecuados en función de la evolución esperada de los mercados asumiendo, para ello, el menor riesgo posible. Como se suele decir, se trata de no poner todos los huevos en una misma cesta.

Por último, los fondos de inversión garantizan liquidez en las carteras; un factor que muchos activos, en especial los productos de renta fija (como, por ejemplo, los depósitos a plazo fijo) no proporcionan, ya que es necesario esperar al vencimiento del producto para poder recuperar el dinero. En cualquier momento, cualquier partícipe del fondo puede liquidar su inversión vendiendo su participación y recuperar, de esta manera, su dinero en función de los resultados colectivos del mismo.

Un amplio abanico de posibilidades

Prácticamente, existe un fondo de inversión para cada tipo de inversor y de aversión al riesgo. Por ejemplo, los fondos de inversión de renta fija invierten sus capitales de forma mayoritaria en productos de renta fija (porcentajes cercanos al 75%), garantizando una cierta rentabilidad al inversor.

Por otro lado, existen los fondos de renta variable que, al contrario, invierten sus capitales, mayoritariamente, en productos de renta variable, cuya rentabilidad esperada es mayor que la rentabilidad de los fondos de inversión de renta fija a cambio de asumir un mayor riesgo. Entre medias, existen, por ejemplo, fondos de inversión mixtos que invierten tanto en productos de renta fija como en productos de renta variable.

Conclusiones

La unión hace la fuerza. Una afirmación que tiene aún más vigencia cuando hablamos de inversión, demostrando la fuerza que tiene la unión de los capitales de los inversores, bien sean éstos minoritarios o mayoritarios.

Esta es la razón fundamental por la que la mayor parte de inversores, en especial los minoritarios, eligen los fondos de inversión para colocar sus ahorros. La gestión profesionalizada de la inversión y el acceso a otros mercados de forma menos onerosa es la razón por la que muchos inversores acaban eligiéndolos.