Nueve cosas que puedes hacer para llevar una vida saludable (tanto para tu cuerpo como para tu bolsillo)

Mens sana in corpore sano. A pesar de que el sentido origen de esta sentencia, proveniente de Sátiras de Juvenal, se refiere a la necesidad de orar para disponer de un espíritu equilibrado en un cuerpo equilibrado, en la actualidad se asocia más bien a las virtudes del ejercicio físico y de la vida saludable sobre nuestro cuerpo y, sobre todo, sobre nuestra mente.

Pero los beneficios de una vida saludable no se limitan únicamente a nuestro cuerpo. Nuestro bolsillo también nos lo agradecerá. Estas son algunas de las acciones que puedes realizar para llevar una vida más saludable y, así, mejorar tu salud, prevenir enfermedades y, por qué no decirlo, mejorar tus finanzas personales.


Haz ejercicio diario

Hacer ejercicio diario nos permitirá mantenernos en un buen estado físico y mental, nos ayuda a liberar tensiones y a recuperar energías. Además, el ejercicio libera endorfinas, que son consideradas como las hormonas de la felicidad, lo que contribuye a que estemos más satisfechos con nosotros mismos y con nuestro entorno.

Corre y sigue corriendo

Dentro de la variedad de ejercicios y deportes que podemos practicar, el running es uno de los más completos y baratos que existen. Tan solo exige calzarse unas zapatillas, unos pantalones y una camiseta transpirables y ya estamos listos para ponernos en marcha. Esta es, posiblemente, la razón principal de su éxito, además de ser una forma ideal de estar en forma y sentirnos más felices con nosotros mismos.

Sin embargo, todavía hay personas que piensan que el running es aburrido y, por esta razón, se niegan a probarlo. Nada más lejos de la realidad; en la actualidad, la proliferación de carreras y clubes populares también hace del running una forma de sociabilización cada vez más de moda.

Domir bien

Puede sonar a tópico, pero dormir bien sigue siendo una de las asignaturas pendientes de la población española, y es justamente una de las actividades que más ayuda a llevar una vida saludable. Dormir limpia nuestro organismo, sirve para recuperar energía y libera tensiones. Los expertos recomiendan dormir entre 6 y 8 horas en función de la edad, aunque nunca en exceso porque puede ser perjudicial para nuestra salud.

Respira profundo

Parece una actividad sin mucho fundamento pero, en realidad, tiene muchos más beneficios de los que nos podamos imaginar. De entrada, porque reservar unos minutos a diario para respirar nos ayuda a estar más tranquilos, especialmente ante las situaciones de estrés propias de nuestro trabajo.

Tómate cinco minutos diarios para meditar

La respiración profunda, acompañada de un momento de meditación durante el día, es una actividad muy interesante que ayuda a que nos sintamos con mucha más vitalidad y seamos más creativos, lo cual tendrá efectos positivos sobre nuestro trabajo. De hecho, es una actividad ideal para realizar en los descansos de nuestro trabajo.

Equilibrar descansos con trabajo

No todo en esta vida tiene por qué ser trabajo. De hecho, el trabajo en exceso nos causa estrés, nos bloquea y reduce de manera notable nuestra creatividad, lo cual puede tener consecuencias negativas sobre nuestro trabajo. Un círculo vicioso que tiene difícil solución. Debemos ser capaces de equilibrar trabajo con descanso. Una pausa de cinco minutos entre nuestras actividades o, incluso, tomarse uno o dos días libres simplemente para descansar ayudan a liberar tensiones, despejar nuestra mente y regresar totalmente renovados a nuestro trabajo.

Bebe abundante agua

Uno de los grandes lastres de todas las dietas es la cantidad de calorías que bebemos, al estar presentes en muchos refrescos y en el alcohol. El agua debe ser la bebida principal (la OMS recomienda ingerir un litro diario diaria por cada 35 kg que pese un adulto), y el resto deben limitarse a un consumo esporádico. Si somos capaces de interiorizar este hábito, tenemos mucho ganado. 

Planifica tus comidas 

La mayor parte de personas solemos elaborar nuestra lista de la compra basándonos en aquello que consideramos necesario porque lo hemos consumido antes y, en ocasiones, compramos en el supermercado de forma impulsiva. Tomarte 10 o 15 minutos cada mes para perarar una lista de comidas y cenas que sigan una dieta equilibrada hará que, por un lado, no gastemos más de lo estrictamente necesario y, por otro, compremos productos más saludables.

Aprende a cocinar

Si no sabemos cocinar, acabaremos preparando siempre platos precocinados o lo primero que nos encontremos en el frigorífico, que suelen ser precisamente los productos menos saludables. Si bien es mucho más fácil preparar productos fritos, conviene también dominar técnicas culinarias como el cocinado al vapor, el papillote o el horno, que hagan que preparemos comidas mucho más sanas y equilibradas.

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