Los siete mejores amigos del proyecto emprendedor antes de encontrar financiación

​Buena parte de las alternativas de financiación de una empresa pasan por la capacidad de generar un negocio sólido, de forma que podamos convencer a los socios, a posibles nuevos inversores, al banco al que pedimos un préstamo o a cualquier otra persona o entidad que nos vaya a financiar de algún modo. Para lograrlo nos vendrán bien estos siete puntos de partida.

Una buena idea

Aunque una buena idea sin un correcto desarrollo no garantiza nada, lo cierto es que las ideas de negocio más brillantes son capaces de generar atención e interés entre las personas a las que presentemos nuestro proyecto

Una adecuada planificación

La planificación no solamente ayuda a que la idea tome forma, sino que contribuye a descubrir las debilidades y fortalezas, a comprender el entorno, a diseñar estrategias y acciones, a señalar objetivos y cuantificarlos. Además, posteriormente, nos será muy útil cuando pretendamos controlar los resultados de nuestra actividad.

Esmeradas presentaciones a terceros

Hemos de saber comunicar nuestro proyecto con palabras, datos, gestos, gráficos, vídeos, planos, ilustraciones… Cualquier formato es válido, pero hemos de saber adaptarnos a cada público. Así, por ejemplo, mientras en unos casos el reto está en lograr su atención en pocos segundos o minutos, en otros tenemos que estar preparados para saber responder a muchas preguntas y a ofrecer abundante información complementaria.

Las garantías financieras

Cuando alguien nos confía su dinero, es inevitable que surja la pregunta de qué pasa si algo va mal. En ese sentido, existen diversos tipos de garantías como, por ejemplo, las fianzas o avales de otros personas, los avales bancarios o de sociedades de garantía, ofrecer en prenda algún bien o las hipotecas. Los seguros también pueden ayudar a reducir la probabilidad de que algún evento adverso dé al traste con el negocio. Incluso, podemos contratar un seguro de caución para cubrir a nuestros acreedores de nuestro posible impago.

Una reputación acreditada

Por muchas explicaciones que demos, siempre existen elementos desconocidos, incluso secretos, que los terceros no conocen. La reputación es una de las señales de que la parte menos visible de la empresa ofrece confianza.

Contar con suficientes fondos propios

Muestran la confianza de los socios en el proyecto y, al mismo tiempo, reducen los riesgos para los potenciales acreedores. Sin embargo, no conviene pasarse. Una empresa sin deudas puede perder buenas oportunidades de inversión y transmitir una imagen de no saber afrontar riesgos o buscar financiación ajena. Además, pierde la posibilidad de deducir una parte de los intereses.

Búsqueda activa de alternativas de financiación

Hay que conocer todas las posibilidades, incluyendo las alternativas más novedosas. Además, en la mayoría de los casos, conviene dirigirse a diferentes personas y entidades con el fin de encontrar diferentes opciones. Posteriormente, hay que estudiar cuidadosamente cada una y comparar sus ventajas y desventajas con las demás.

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