Los seguros en el cine: Barton Fink, cuando lo que vendes es tranquilidad

​En el mundo del cine, algunas grandes películas tienen a los seguros como parte de la historia que cuentan. Ejemplos de guiones interesantes pueden encontrarse a poco que se busque: un villano que intenta hacer creer que un valioso cuadro ha sido robado para que la compañía de seguros pague una suma millonaria; una persona que sufre un accidente y se salva de pagar una cantidad de dinero enorme gracias a su seguro de salud; e, incluso, hay quien se ha atrevido a hacer un estudio económico del desastre que supondría para el Imperio la destrucción de la Estrella de la Muerte en Guerra de las Galaxias.

Sin embargo, hay una película que merece la pena para entender de verdad en qué consiste un seguro. Su título es “Barton Fink” y ojo porque, a paesar de que hay algún spoiler que otro, merece la pena porque uno de sus protagonistas da en el clavo a la hora de definir en qué consiste un seguro.

“Barton Fink” y el vendedor d​e tranquilidad

Barton Fink es una de las películas donde el mundo de los seguros es protagonista, una obra que los populares hermanos Coen estrenaron en 1991, con John Turturro y John Goodman como protagonistas. Barton Fink es un autor de teatro afincado en Nueva York, cuyos éxitos llaman la atención de los productores de cine de Hollywood y deciden ofrecerle trabajo en el mundo del cine en la costa oeste americana.

Fink se muda a Los Ángeles y comienza una nueva etapa, no sin dificultades. Empieza a tener problemas para concentrarse y escribir sobre lo que él llama “gente corriente”, hasta que un día conoce a su vecino de habitación en el hotel en el que reside, el agente de seguros Charlie Meadows (John Goodman).

El inicio de su amistad resulta de lo más interesante para definir lo que es un buen vendedor de seguros:

  • Dígame, Barton… ¿a qué se dedica? Si no le importa que le pregunte.
  • Soy escritor, ahora escribo para las películas.
  • No me diga, eso debe de ser una ocupación difícil.
  • No, no es para tanto. Y usted, Charlie, ¿a qué se dedica?
  • Bueno, Barton, de alguna manera se podría decir que vendo tranquilidad. Vendo seguros de casa en casa. El contacto humano sigue siendo la única forma de vender la mercancía. Y a pesar de lo que creas, soy muy bueno en ello.
  • No lo dudo en absoluto, Charlie.

Esa manera especial de definir su profesión como vendedor de seguros que realiza el personaje interpretado por John Goodman es sin duda uno de los momentos más especiales de la película. “Vender tranquilidad” es una expresión genial para reflejar lo que es realmente un seguro

Estamos rodeados de riesgos y los seguros nos ayudan a mitigarlos. El seguro del hogar, el seguro de vida, el de robo, el de incendios, el de salud, el del coche y muchos otros más nos ayudan a protegernos de imprevistos que puedan poner en peligro nuestra tranquilidad, tanto en nuestra vida personal, como profesional, y Charlie Meadows lo deja claro al final de la conversación:

  • Y soy bueno porque creo en lo que vendo. Los incendios, los robos y los siniestros no son cosas que siempre les ocurre a otros. Eso es lo que yo les  digo cuando voy puerta a puerta. Si no tienes éxito como escritor, tal vez podrías intentarlo.
  • Gracias, lo tendré en cuenta.

Y es que los seguros son para la gente corriente que quiere evitar que su vida se convierta en una pesadilla de Hollywood, si sucede un siniestro y no se cuenta con recursos para hacerle frente.

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