Estas son las reglas para encontrar una hipoteca a tu medida

Sobran los motivos. Porque te quieres independizar, porque quieres tener familia o porque la has aumentado; lo importante es que por fin te has decidido a comprar una casa. Tomada la decisión, antes de lanzarte a la caza y captura de tu piso ideal, te damos las claves para que aciertes con tu hipoteca. La primera cuestión a la que debes enfrentarte, que quizá te baje de las nubes, es la pregunta del millón: ¿qué hipoteca nos interesa?

¿Cuánto podemos pagar mes a mes?

Los expertos aplican dos reglas para responder a esta pregunta. Una primera consiste en multiplicar tus ingresos brutos anuales por cuatro y quedarse lo más cerca posible de ese resultado, que el precio de la casa elegida no supere ese total. De esta forma, tomando el salario medio español, unos 24.000 euros, la vivienda que nos podemos permitir tiene un precio de unos 96.000 euros. La cuestión es no destinar más de cuatro años de nuestro sueldo anual a pagar una casa.

Pero intentémoslo con otro cálculo. Existe otra regla no escrita que dice que no hay que obtener una hipoteca que suponga pagar una cuota mensual que supere el 35% de nuestro salario. Con un sueldo de 24.000 euros, no deberíamos pagar una cuota superior a los 700 euros mensuales. Ese restante 65% es lo que nos va a permitir vivir con tranquilidad, poder hacer frente a pagos imprevistos o a una subida repentina del coste de la vida.

Pero no sólo hay que tener presente estas normas. Seguramente, hayas decidido emprender la aventura de adquirir una vivienda porque tienes ahorros. Lo recomendable, sino  imprescindible, es contar con al menos el 20% del valor de la vivienda e hipotecarse por ese 80% restante. Es más, los bancos no te van a dar más del 80% del valor de tasación o de compra venta de la vivienda. Aquí también conviene estar atento ya que no es lo mismo el valor de tasación, que será el valor que le dé una tasadora a la vivienda, que el coste por el que finalmente acordemos la compra, que podría ser más alto o más bajo.

¿Qué gastos debemos tener en cuenta?

Porque sí, la hipoteca conlleva unos gastos. Uno de ellos es la llamada comisión de estudio, un porcentaje que la entidad cobrará del importe total solicitado por estudiar nuestro caso. Si no nos dieran la hipoteca, no podrá cobrarnos nada. Luego está la comisión de apertura, un porcentaje también sobre la cantidad prestada que constituye el pago al banco por sus  gestiones. La mayoría de las veces ambas comisiones van de la mano y se pagan de una vez cuando se firma la operación, suele ir del 0,5% al 1.5% del importe de la hipoteca.

Otros gastos a los que deberemos hacer frente son los gastos de tasación de la vivienda, los gastos de gestión de las escrituras de la casa, del notario y, por supuesto, los impuestos. El coste de la tasación puede ir de los 200 a los 450 euros y hay que tener en cuenta que dura medio año. La gestión de las escrituras de la casa conlleva la petición de una nota simple de la vivienda al registro de la propiedad para saber si la casa está libre de cargas, por ejemplo, si debe cuotas de la comunidad, así como comprobar todos los datos. Además, en estas gestiones administrativas, debemos también tener presente la inscripción de las nuevas escrituras en el Registro de la Propiedad.

El pago al notario por el otorgamiento de la escritura pública del préstamo hipotecario es un coste fijo que establece el Gobierno se regula por Real Decreto. Todos los notarios cobran lo mismo por un mismo servicio, que depende del importe de la hipoteca. En cuanto a los impuestos, si compramos una vivienda de nueva construcción debemos pagar el IVA (10%) mientras que si la casa es de segunda mano debemos hacer frente al pago del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales. Estas tasas pueden variar en función de la comunidad autónoma donde adquiramos la vivienda.

En cualquier caso, a la hora de buscar una hipoteca debemos ser realistas. Lo mejor es echar cuentas para saber cuál es nuestra capacidad real de endeudamiento, cuánto podemos pagar y, por consiguiente, qué vivienda nos podemos permitir en cada momento.​