¿Es posible no contratar el seguro de vida con la hipoteca?

​​​En la mayoría de préstamos hipotecarios, las entidades financieras exigen la contratación de una serie de productos vinculados para garantizar su concesión. Entre ellos, destacan algunos tan importantes como la domiciliación de la nómina en ese banco o la contratación de varios seguros, como un seguro de protección de pagos o un seguro de vida. Pero, ¿es obligatorio contratarlos?

​De entrada, el único seguro obligatorio por ley es el seguro de daños, que cubre el valor de la casa en caso de destrucción de la misma. Este seguro está regulado por el Real Decreto 716/2009​, en su artículo 10, que desarrollan las Leyes 2/1981​ y 2/1994, que regulan el ​​​mercado hipotecario en España.​ Sin embargo, la entidad financiera no puede obligarle al cliente a que lo contrate con la propia entidad o con alguna entidad aseguradora asociada. Además, las coberturas del seguro son limitadas, ya que no es necesario incluir el valor del suelo de la vivienda ni el contenido.

El cliente, por tanto, no estará obligado en ningún caso a contratar un seguro de vida vinculado a la hipoteca. Sin embargo, en muchas ocasiones, las entidades ponen como condición la contratación de un seguro de vida para darnos el préstamo, de modo que, a efectos prácticos, el seguro de vida es un elemento imprescindible para su contratación.

Críticas recibidas

​La inclusión de la obligación de contratar un seguro en alguna cláusula de las escrituras del préstamo hipotecario ha planteado diferentes críticas entre los organismos supervisores, como la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones, que plantean la necesidad de definir, en todo caso, los elementos esenciales del seguro e informar de ellos al tomador antes de su suscripción, para que éste pueda conocer los derechos y obligaciones que derivan del contrato de seguro.

En el caso concreto del seguro de vida, se designa como beneficiario a la propia entidad de crédito para amortizar el capital vivo de la hipoteca en caso de fallecimiento o invalidez de hipotecado, obligando al asegurado a renunciar por escrito a la facultad de revocar la designación de beneficiario.​ Por tanto, ni siquiera se puede considerar como un seguro de vida que vaya a repercutir en favor del beneficiario que designe el tomador.

¿Se puede contratar algo más beneficioso para nosotros?

Sin embargo, y tal y como señala el Banco de España, conviene revisar los términos contractuales de la obligación, es decir, si el seguro debe mantenerse durante toda la vida del préstamo y con la misma compañía aseguradora, o si no hay impedimento para cambiarla.

Por todo ello, conviene conocer si es posible contar con total libertad de elección de compañía aseguradora y si ésta genera limitaciones a la hora de anular o cambiar de compañía, ya que un cambio de este tipo puede generar un beneficio económico en forma de prima mucho más baja.

En Seguros de Tú a Tú | ¿Qué cubre y qué garantías tiene el seguro de vida?​