Entendiendo los seguros: ¿qué es la póliza?

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Los seguros se formalizan mediante un documento llamado póliza del seguro, que se genera una vez se ha llegado a un acuerdo para contratar el seguro entre el asegurador y el tomador y estos firman un contrato. A partir de ese momento, se genera una póliza del seguro en la que se recogen todos los detalles sobre los riesgos asegurados y excluidos, así como los derechos y las obligaciones del seguro para todas las partes (tomador, asegurado, asegurador y beneficiario), entre las que está el pago de la prima.

Contenido de una póliza de seguros

Cualquier póliza de seguros debe contemplar una serie de elementos formales que permitan definir el seguro. Son datos necesarios para identificar a las partes, tomador y empresa aseguradora, indicando su domicilio y firma para admitir su aceptación del seguro.

Objeto del seguro

Entre los datos formales también se adjunta el objeto del seguro (un bien, una persona), pudiendo exigirse en algunos casos algún dato que permita justificar su identificación de forma inequívoca. Por ejemplo, el número de serie de un bien que se quiere incluir en la cobertura de un seguro del hogar.

Tipo de riesgos asegurados

Además, en la póliza se debe indicar el tipo de riesgos asegurados (riesgo de incendio en un seguro del hogar, riesgo de muerte por accidente o por enfermedad en un seguro de vida, etc.). Hay que tener en cuenta que un riesgo que no se contemple en la póliza no quedará cubierto y, por tanto, no dará derec​ho a compensación. Por ejemplo, en un seguro de incendio para una vivienda, no se cubren los daños por una inundación.

Período de vigencia del seguro

Otro dato imprescindible en una póliza es el detalle de la fecha de entrada en vigor del seguro y su plazo de vigencia. Los siniestros que tengan lugar en este período y que cumplan las condiciones de la póliza darán derecho a compensación, mientras que uno que tenga lugar un día antes del inicio o un día después del vencimiento, no quedarán cubiertos por el seguro y, por tanto, no darán derecho a compensación.

Compensaciones en caso de siniestro

Las compensaciones posibles en caso de siniestro se detallan también en la póliza. Es importante detallar las cuantías y baremos a aplicar en cada caso, para dejar todas las posibilidades cubiertas y fijar lo que corresponde a los beneficiarios. Por ejemplo, el importe de la compensación y la forma de pagarla en un seguro de enfermedad y accidente puede variar en función del tipo de siniestro.

Es importante saber que una mala definición del objeto del seguro puede tener consecuencias en la compensación que percibiría un beneficiario en caso de siniestro. Esto sucede en los casos de infraseguro en los seguros del hogar, cuando se indica en la póliza un importe menor que el real de los bienes asegurados.

Importe de la prima

El importe de la prima que debe pagar el tomador se detalla en la póliza para que se refleje la obligación de éste de cumplir con el pago en los plazos indicados. Si la póliza es anual y se pacta el pago en varios plazos, el tomador no puede decidir unilateralmente dejar de pagar para que el seguro se cancele. La obligación del pago de la prima debe cumplirse de acuerdo con lo recogido en el contrato.

Cláusulas adicionales

En una póliza pueden incluirse otras cláusulas que deban figurar por deseo de las partes o por imperativo legal. Es muy importante fijarse que esté todo recogido en ella porque, de faltar algún punto por cubrir, puede que lleve a resolver un siniestro de forma inesperada o que un hecho ni siquiera llegue a ser considerado como tal, por no estar asegurado.

Entre las cláusulas de la póliza, se deben encontrar las que recogen las condiciones de cancelación y renovación del seguro, siendo muy importante atenerse a ellas para proceder en cualquiera de los dos casos.

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