¿En qué consiste el Pinging? Así puedes mantener tus redes de contactos con muy poco esfuerzo

​Se llama pinging, y seguro que la mayoría no ha escuchado nunca esa palabra, pero es más conocida de lo que pensamos, sobre todo en el entorno laboral. El pinging nace como una forma de mantener frescos los contactos que se hacen en el trabajo, ya que nunca se debe perder de vista a las personas que conocemos en este ambiente para poder seguir creciendo como profesionales.

Pero, ¿cómo se hace? En su definición más estricta, pinging consiste en llamar la atención sobre otra persona de alguna manera, buscando una respuesta por su parte. Esto es algo que hacemos muy a menudo (de hecho, todos los días), con nuestros amigos o familiares cuando les damos un golpecito en el brazo para que nos presten atención o le damos una palmada en la espalda.

El concepto de ping nació en el contexto informático, y hace referencia la señal que nos hace el ordenador o dispositivo cuando le preguntamos si nos puede escuchar o atender. Y ahora se ha extrapolado a las relaciones laborales para generar vínculos duraderos. Pero para ello, hay que ponerlo en funcionamiento de forma efectiva. Y vamos a ver cómo.

¿Cómo hacer ping y que sea efectivo?

Para empezar con el pinging, es mejor que lo usemos con personas que ya conocemos y con las que hemos perdido el contacto. Se trata de esos compañeros de trabajo a los que hemos perdido la pista físicamente... pero no digitalmente. Estas personas suelen ser contactos en nuestras redes sociales, por lo que ese será el canal perfecto para volver a entablar contacto.

No es necesario llegar a verse si no se pueden cuadrar agendas o realmente no te apetece, sirve con que le escribas un mensaje para saber cómo le va y poneros al día. Lo normal es que, si la relación laboral fue buena, ese ex-compañero nos conteste y se haga efectivo el pinging. Si no es así, es mejor no volver a insistir y esperar a que sea él el que haga ping la próxima vez.

Esto nos lleva a tener muy presentes las redes sociales. Hoy en día nos comunicamos más por ellas que en persona, eso es una realidad. Por ello, para este tipo de relaciones menos estrechas, son perfectas, pues nos permite mantenernos en contacto sin perder tiempo en desplazarnos y, además, se puede compartir contenido, oportunidades laborales, de formación, etc…

Pero para que el pinging por redes sea profesional, es mejor emplear Linkedin. Pensemos que esta red social es la dedicada plenamente al ámbito laboral. Si contactamos con estos excolegas por Facebook o Twitter, el pinging pierde su seriedad y objetivo principal. Aunque Twitter pueda ser válido, no usemos para esto Facebook, que se considera una red social más personal.

Pinging para aumentar tu base de contactos

Esta técnica no solo es válida con la gente que ya conocemos; también podemos usarla para establecer nuevos contactos. Y volvemos de nuevo para ello a las redes sociales. En estos ámbitos podemos encontrar personas con intereses similares a los nuestros o de nuestro mismo sector profesional que nos pueden abrir tanto puertas laborales como horizontes.

Hay muchos profesionales abiertos a mantener conversación y compartir contenido y conocimientos en Linkedin o en blogs especializados, así que conviene hacer una búsqueda por estos foros y webs para encontrar profesionales con los que nos interese hacer Pinging. 

Por último, y no menos importante, no descuides a tu entorno laboral más cercano, ese al que ves todos los días en la oficina pero en el que apenas reparas. Conviene igualmente hacer pinging con tus compañeros de oficina, aunque sean de otro departamento y trabajen en otra planta, pues volvemos a lo mismo, cuanto más grande sea tu base de contactos laborales, mejor futuro laboral tendrás.

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