El bienestar no es solo para el verano: así se pueden mantener las rutinas saludables todo el año

​El verano es la época del año en la que la mayoría de nosotros aprovechamos para hacer las cosas que el ajetreo diario no nos permite. Entre esas cosas está una que cada vez tiene más peso: cuidarnos. Sí, porque la palabra wellness se ha colado en nuestro vocabulario habitual y cada vez realizamos más actividades o rutinas enfocadas a conseguir un mayor bienestar, tanto físico como mental.

Pero las rutinas wellness no solo requieren tiempo, sino también dinero. Hablamos de circuitos de spa, masajes, terapias, clases de yoga o pilates, nuevas modalidades deportivas, una alimentación especial… Son múltiples los aspectos que hay que tener en cuenta para cuidarse y, en la mayoría de los casos, se trata de aficiones algo caras. Por eso, muchas personas aprovechan el verano para destinar parte de sus ahorros o su paga a algún tipo de tratamiento o ritual de bienestar.

No obstante, no es necesario esperar a las vacaciones para cuidarse; podemos hacerlo durante todo el año siempre que sigamos una serie de pasos que acabarán convirtiéndose en costumbres y nos permitirán vivir mejor -e incluso más-.


Trucos para que la vida wellness no se acabe en septiembre

Si estás decidido a llevar una rutina más saludable todo el año, coge lápiz y papel -o el bloc de notas del smartphone-, que aquí van unos cuantos tips para conseguir ser una persona wellness todos los meses.

  1. Ahorra y ahorra: si normalmente ahorramos para darnos ciertos caprichos o comprarnos algo que nos gusta, también lo podemos hacer para cuidarnos. Destinar una determinada cantidad de dinero al mes para hacer deporte en un centro de bienestar, comer alimentos saludables o hacerse algún tipo de tratamiento no es nada descabellado y se agradecerá a la larga, pues a final de mes nos sentiremos mejor.

  2. El bienestar de la calle: ¿quién dijo que para estar saludable solo se puede conseguir en un centro especializado o en un gimnasio? Nada de eso. Podemos cuidarnos sin gastar un céntimo cambiando ciertas rutinas: anda o toma el transporte público para ir a trabajar, ahorrarás y tu cuerpo lo agradecerá; sal a correr o a montar en bici, para ello no necesitas gimnasios; apúntate a las masterclass o carreras populares que se hacen en parques y las calles de las ciudades; infórmate sobre los cursos de bienestar que se imparten en centros cívicos o ayuntamientos, muchos son gratuitos.

  3. Utiliza el mundo app: ¿para qué quieres un smartphone si solo utilizas las redes sociales y el correo? Abre tu mente y tu mundo al universo app. Las hay de todo tipo, y el wellness no iba a ser menos. Desde algunas que cuentan las calorías que ingieres a las que toman tu temperatura y número de pulsaciones cuando haces deporte o las que te ponen en contacto con gurús y expertos en fitness y bienestar. Un universo te espera a tan solo un click.

  4. Sé imaginativo/a: con muy poco se puede conseguir mucho, y en el bienestar también. Solo hay que utilizar la imaginación e Internet. En la red hay múltiples tutoriales y consejos sobre cómo podemos aprovechar lo que tenemos a mano -desde muebles a alimentos- para hacer ejercicio, prepararnos mascarillas caseras para la piel e incluso champú y gel de baño.

  5. Comparte: estamos en la era del sharing; todo se comparte, ya sea en las redes sociales o en foros y páginas webs. Aprovecha para entablar nuevos contactos que pueden abrirte a un mundo wellness hasta ahora desconocido. No te cierres y aprende a escuchar y a dejarte aconsejar. Podemos aprender mucho y sentirnos mejor.

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