¿Debes asegurar tu vivienda con el banco que te da la hipoteca?

​A la hora de formalizar un préstamo hipotecario para comprar una vivienda, hay que tener en cuenta que es obligatorio para el comprador firmar un seguro de daños de la vivienda. El objetivo es disponer una garantía sobre el continente del inmueble, que, como mínimo, lo proteja en caso de siniestro por incendio y riesgos naturales, como son el de exposición a la radiación nuclear, tormenta, granizo y heladas y hundimiento del suelo. El valor de la vivienda que se considera para su cálculo es el aportado en la tasación para el continente, sin tener en cuenta el suelo, ni tampoco el contenido.

Esta obligación de firmar el seguro de daños está recogida en el Real Decreto 716/2009, de 24 de abril, por el que se desarrollan determinados aspectos de la Ley 2/1981, de 25 de marzo, de regulación del mercado hipotecario y otras normas del sistema hipotecario y financiero. En este RD se contempla que el seguro debe ser contratado por el cliente de la entidad bancaria que firma la el préstamo hipotecario para formalizar la compra de la vivienda, poniendo como beneficiario al banco, pero en ningún apartado obliga a que el seguro deba ser un producto contratado al mismo banco que ofrece el préstamo.

Por tanto, con la ley en la mano, se cae el mito de la obligatoriedad de contratar el seguro a la entidad financiera que ofrece el préstamo hipotecario para que la operación pueda firmarse. Se trata de una leyenda urbana que circula en el mundo de las finanzas y que no tiene base.

A veces, puede suceder que el personal de la oficina bancaria que gestiona la operación de firma del préstamo pueda intentar persuadir al cliente para que contrate el seguro que ofrece la entidad, consiguiendo con su firma el objetivo típico de los programas de venta cruzada y un beneficio extra para el banco, que hace más rentable la operación. Para convencer al cliente, suelen usarse estrategias como ofrecer condiciones más ventajosas en el diferencial de la hipoteca si se contrata un pack de seguros (de daños, de vida, etc.) asociado al préstamo hipotecario.

En conclusión, atendiendo a lo dispuesto en el Real Decreto 716/2009, hay que saber que la firma de un préstamo hipotecario con una entidad financiera no obliga a contratar con ella ningún seguro de daños adicional, sino que obliga hacerlo pero con cualquier compañía aseguradora del mercado y, por tanto, cualquier cláusula que se pudiera incluir o insinuar en contrato en este sentido, sería considerada abusiva y, por tanto, nula de pleno derecho.