De los pagos con el móvil a la huella dactilar: así cambiarán nuestras formas de pago en el futuro

El futuro llega muy rápido. Tanto, que cuando esté aquí quizá, no nos hayamos enterado. Y aunque todavía no tengamos muy claro en qué consiste eso que está por llegar, hay algo que está más que claro y es que ese futuro será móvil. Los teléfonos inteligentes que arrastramos a todas partes como una extensión de nuestras manos tienen todavía muchos usos por descubrirnos, muchas utilidades que cambiarán nuestras vidas y, también, nuestra economía. Echa la vista atrás y recuerda cuando echabas de menos no tener una cámara cerca, comprabas el periódico o necesitabas de un mapa cada vez que ibas a una ciudad nueva.

NFC, cuando el futuro se ha hecho presente con total seguridad

El móvil ha cambiado muchas cosas y está dispuesto, también, a cambiar también nuestra relación con el dinero​. Los medios de pago parecen ser el próximo escalón que subirán los smartphones. Aunque en España todavía no esté muy desarrollado, lo cierto es que ya podemos pagar sólo con acercar el teléfono al terminal de pago del comercio. ¿Cómo? Pues gracias a la tecnología NFC (Near Field Communications), un sistema de comunicación inalámbrico que permite que nuestro móvil y el terminal de pago de la tienda se conecten y se reconozcan para poder realizar el pago.

Para poder realizar esta operación, basta con tener un móvil que cuente con esta tecnología y descargarnos la aplicación móvil de nuestro banco, que permite almacenar las tarjetas para pagar mediante el teléfono. Así de sencillo, te descargas la aplicación, sigues las instrucciones que te indican para activar el servicio y para vincularlo con tu tarjeta y, partir de ahí, solo tendrás que desbloquear tu teléfono y acercarlo al datáfono del comercio para pagar. Eso sí, siempre y cuando tus compras sean inferiores a los 20 euros, ya que si son superiores a esta cantidad será necesario además introducir tu pin en el TPV. Además, es posible tener tantas tarjetas en el móvil como queramos. 

Porque la seguridad, la percepción que tenemos de si este sistema de pago es seguro o no, es una de las claves para que esta modalidad de pago triunfe totalmente. La primera pregunta que surge es qué ocurre si me roban el móvil. La respuesta no es otra que la misma que cuando te roban la tarjeta; tendrás que llamar al número de tu banco y cancelarla. 

El siguiente paso, el pago con nuestra huella dactilar

Un paso más dentro del pago con el móvil será el de la autentificación del pago con nuestra huella dactilar. Nada de un chip en la muñeca como en las películas de ciencia ficción; bastará con que el móvil tenga reconocida nuestra huella dactilar que estará vinculada a nuestra tarjeta para poder efectuar pagos. De esta forma, en lugar de tener que introducir nuestra clave cuando efectuemos una compra utilizando el smartphone, bastará con que pongamos nuestro dedo. La tecnología en la que se basan estos desarrollos es la biometría, un sistema automatizado de reconocimiento humano basado en las características físicas y de comportamiento. 

No hay discusión, si la tarjeta nos hizo olvidar el dinero en efectivo, el móvil quiere hacernos olvidar a la tarjeta. Se están desarrollando muchas formas más de pagar con el teléfono, algunas de las cuales suenan todavía a ciencia ficción y, otras incluso a broma. Los rumores dicen que podremos pagar con un selfie o incluso con los latidos de nuestro corazón. Todavía no están aquí, pero ¿quién sabe cómo lo será lo que nos deparará el futuro.?

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