¿Compensan siempre las tarifas planas?

El pago de la tarifa plana es una de las modalidades que muchas empresas ofrecen a sus clientes. Este sistema permite que el cliente consuma una cantidad "ilimitada" del servicio, a cambio de una cantidad de dinero fija y atendiendo siempre a las condiciones pactadas en el contrato.

Algunos ejemplos de tarifas planas son: las ofertas de las compañías telefónicas para que sus clientes realicen llamadas a otros abonados, la conexión a Internet ilimitada a cambio de una cuota mensual, los servicios de streaming de música online o la promoción que ofrecen muchos restaurantes de recargo de bebida gratuita con el menú.

Mirando a nuestro alrededor, es fácil encontrar muchas más ofertas de tarifa plana, modalidad a la que se están sumando muchas compañías, incluso del sector eléctrico, uno de los clásicos del pago por consumo exacto. Ante una de estas ofertas, la duda que muchas veces surge es si compensa pagar por la opción de tarifa plana o si es mejor contratar otra opción en la que se pague sólo por lo que realmente se consuma. ¿Compensan siempre las ofertas de tarifa plana?


Pros y contras para el cliente de una oferta de tarifa plana

La principal ventaja de una tarifa plana es que permite convertir un gasto variable en uno fijo. Al ser fija la cuota a pagar y el consumo ilimitado, una tarifa plana permite usar el servicio con la tranquilidad de que se pagará una cantidad fija y previamente conocida cuando llegue el momento de abonar la factura.

Por tanto, las ofertas de tarifa plana vienen bien en entornos en los que resulta difícil controlar el gasto, como es el caso de una familia que cuenta con varias líneas de teléfono. A través de las ofertas de tarifa plana, la suma del gasto mensual de todos ellos puede ser constante, mientras que si se paga por consumo, es posible que algún mes la factura se dispare y toque pagar un buen pico.

Por otra parte, la tarifa plana es una buena opción para los usuarios más intensivos de un servicio, que son los que sacarán mayor provecho de la abundancia del mismo. En el caso de la oferta de menú con oferta de tarifa plana de bebida, aquellas personas que consuman más de una bebida, se verán beneficiadas por la oferta, mientras que las que se beban sólo una, estarán pagando la suya y las de los que consumen más de una.

En el caso de las llamadas de teléfono, la situación es la misma y aquellos usuarios que más llamen serán los que se beneficien de las ofertas de tarifa plana. Sin embargo, los que llaman poco, es posible que crean que han cerrado un buen contrato, al pensar en la abundancia de minutos que tienen disponibles, pero lo interesante es que esta oferta coincida con su patrón de consumo y no siempre es así.

El lado menos positivo de las tarifas planas suelen ser algunas condiciones especiales de los contratos que llevan asociados algunas ofertas de este tipo, en las que se aclaran algunos aspectos técnicos de aplicación de la misma. Por ejemplo, la bajada de la velocidad de descarga de datos cuando se alcance un gigabyte (1Gb) de consumo, en el caso de las ofertas de Internet en el móvil.

Con la velocidad tan baja que se aplica al pasar del gigabyte, el móvil prácticamente queda desconectado de Internet, dado que la mayoría de aplicaciones y servicios del sistema no son capaces de funcionar con esa velocidad de transferencia de datos. Por tanto, este ejemplo es un caso que en realidad no es una "tarifa plana" sino "ondulada", que permite consumir todos los datos que se quieran pero con una bajada de la velocidad cuando se supera el volumen pactado en contrato.

Además, algunas ofertas de tarifa plana pueden conllevar compromisos de permanencia. Estas cláusulas, en la práctica, suponen una ampliación de la duración del contrato hasta el plazo de expiración pactado e independientemente de que su pago sea en períodos inferiores (mensual, bimestral, etc.), a cambio de que se aplique un precio ventajoso para el cliente, quien deberá pagar una cantidad de dinero estipulada en caso de romper el compromiso antes de que se cumpla el plazo marcado.


Conclusiones

​Las ofertas de tarifa plana son una opción más a tener en cuenta a la hora de contratar un servicio. Se trata de una alternativa que interesa cuando se es usuario muy intensivo y cuando se quiere tener controlado un determinado gasto, pero siempre atendiendo a las condiciones que exige el contrato a cambio, para ver si realmente se ajusta a nuestro patrón de consumo.

En el cómputo global de las ofertas de tarifa plana, tanto los clientes como las empresas deben ser mutuos beneficiados. La empresa porque consigue establecer una relación duradera con sus clientes, fidelizándolos, y el cliente porque consigue un producto o servicio a buen precio y que le hace la vida más sencilla.