¿Cómo bajar de peso de forma saludable?

Una de las principales inquietudes que encuentran los entrenadores personales entre sus clientes es: ¿Cómo o qué hacer para perder peso rápidamente? Todos buscan en adelgazar el conseguir un objetivo meramente estético y muy pocos somos los que tenemos el mismo objetivo: priorizar el hacerlo de manera saludable. Puede que por desconocimiento, la mejora de su figura de manera rápida y efectiva sea el único objetivo, pero claro está que todo aquello que se consigue de manera rápida casi nunca es efectivo y, lo peor en casos como estos, es lo perjudicial que puede llegar a ser una dieta rápida y milagrosa además de la realización de ejercicios no adecuados para nuestra salud.

Hay tanta ansiedad de mejora que cualquier consejo que dé sobre el tema jamás sería cuestionado, de ahí la importancia de contar con el consejo experto de buenos profesionales si realmente quieres obtener resultados efectivos y saludables al mismo tiempo.

Hemos realizado una búsqueda de información en Internet, revistas y algunos libros 'milagrosos', y a veces no hemos dado crédito a lo que hemos leído: pierda 4 kilos en una semana, pierda peso rápidamente, dietas proteicas y dietas milagrosas o siropes purificadores son parte de este mundo de ofertas que te ayudarán a perder peso con la misma rapidez que dañarás tu salud. Sí, es cierto, los kilos se esfumarán, pero paralelamente experimentarás debilidad, dolores de cabeza o la pérdida de nutrientes fundamentales para mantener altas tus defensas.

Entonces, ¿cuál es la mejor manera de perder peso? No hay que engañarse: milagros no hay, hay que comprometerse mucho con uno mismo,  ser disciplinado y sacrificarse en momentos puntuales. El generar o crear nuevos hábitos será la base del éxito.

Hay sólo dos caminos que te harán perder peso de manera efectiva y saludable al mismo tiempo: nutrición y ejercicio. 

Gracias al primero, empezaremos a controlar la cantidad de calorías que ingerimos y el origen de las mismas teniendo siempre en cuenta la elección de alimentos, la manera de cocinarlos y la hora en la que vamos a ingerirlos.

La nutrición siempre deberá ser completa, es decir, deberás ingerir proteínas, hidratos de carbono y grasas de manera equilibrada. Nunca deberás prescindir de algunos de estos nutrientes ya que, si lo haces, caerás en una segura falta de nutrientes.

Ingiere alimentos frescos, frutas, verduras, carnes magras, evita la comida preparada, los dulces en general, los quesos, embutidos y la bollería industrial. Cuando sea necesario ingerir alimentos con harinas, como los arroces, pasta o pan, siempre elige que sean integrales. Si eres de los que no puedes meterte en la cama sin comer algo dulce, debes saber que la gelatina o un trozo de chocolate puro son la mejor opción y, por último, si tu sobrepeso es moderado y está bajo control, puedes ingerir un puñado pequeño de frutos secos crudos.

A la hora de cocer tus alimentos, la mejor opción es al vapor o a la plancha; la peor, freír. Un alimento de buena calidad en nutrientes como puede ser cualquier verdura puede convertirse en uno de mala calidad rápidamente si lo freímos.  Recuerda ingerir hidratos de carbono durante el día y a partir de las nueve horas de actividad cotidiana prioriza la ingesta de proteínas.

El segundo de los caminos guarda relación directa con el movimiento y el ejercicio físico que debemos hacer, es decir, el vehículo que utilizaremos para quemar o gastar las calorías que contienen los alimentos ingeridos, pero de ello hablaremos más adelante.